Armas blancas, asfixia y el drama de la migración: el análisis de Utopix desglosa los patrones de la violencia de género a inicios de 2026
Al cierre de marzo de 2026, las cifras de la violencia de género en Venezuela dibujaban un panorama desolador: “34 femicidios consumados” en 90 días. Los informes del Monitor de Femicidios de Utopix revelan una frecuencia de “un femicidio cada 64 horas” en el primer trimestre del año, lo que deja en evidencia la necesidad de que se implemente un Plan de Emergencia que ha sido solicitado por diversas organizaciones feministas.
Enero: Un inicio de año teñido de sangre
El año comenzó con 14 casos, que estuvieron marcados por la saña y el entorno íntimo. El 1 de enero, el país aún no había terminado de celebrar el inicio de un año nuevo cuando Daisy Carolina Lugo Rojas, de 24 años de edad, fue asesinada por su expareja en el estado Carabobo.
El móvil del asesinato fue que Daisy tenía una nueva relación, por lo que su ex le reclamó frente a otros asistentes a una fiesta y luego la asesinó.
«Creemos en la urgencia de implementar una propuesta concreta para enfrentar esta problemática; siendo imprescindible el desarrollo de un Plan de Emergencia Feminista para la prevención, atención y mitigación de la violencia de género contra las mujeres, niñas y adolescentes«
Aimeé Zambrano
Coordinadora del Monitor de Femicidios de Utopix
En este mes la crueldad no perdonó ni a las más pequeñas. En Zulia, Yulianny Lucía Montiel, de tan solo un año, murió a manos de su padrastro, quien la golpeó brutalmente porque «no le gustaban los niños».
Ese mismo mes, un doble femicidio conmocionó a Maracaibo cuando Ángel Toro, esposo de Beesy Rodríguez, de 45 años de edad y padre de Mónica Toro, de 27, en medio de una discusión, procedió a rociar con gasolina la casa, encerrarse con las dos mujeres y provocar un incendio que cobró las vidas de su esposa e hija, así como la suya propia.
Febrero: Entre la impunidad y la violencia armada
El informe del colectivo Utopix resalta que en el mes de febrero se contabilizaron nueve femicidios. Entre los casos destaca el de Marisol Castillo, de 60 años, ocurrido en La Guaira. Marisol fue asesinada por su pareja, quien posteriormente se suicidó.
Este mes además puso bajo la lupa otro caso que resalta por su crueldad y por representar la violencia ejercida por grupos armados: es el de Nairobys María López Vallenilla (41 años), ocurrido el 8 de febrero en el estado Sucre
Este suceso ilustra el fenómeno de los femicidios vinculados a dinámicas de bandas delincuenciales. Según los registros, dos hombres armados a bordo de una motocicleta interceptaron a López Vallenilla frente a su vivienda, y la trasladaron por la fuerza a otro lugar donde le dispararon tres veces en el rostro.
La vulnerabilidad de las adultas mayores quedó expuesta con otro femicidio, el asesinato de Lucrecia Margarita Viña, de 74 años, quien fue atacada con un arma blanca por un sujeto apodado “Pepe” para robarle su herencia.
Marzo: Violencia, migración e infancia
Con 11 casos, el informe de Utopix cierra el trimestre con una muestra de la violencia que traspasa fronteras y deja en evidencia la vulnerabilidad de las venezolanas en el exterior.
En Ecuador tenemos un caso que resalta por la vulnerabilidad de las víctimas y la violencia empleada. Nadalys Josefina Reyes Hernández (40 años) y su hija Adismar Antonieta Franyelys Muchacho Reyes (apenas 15 años) fueron asesinadas a tiros junto al esposo de Nadalys. Las víctimas, que fueron sacadas de su vivienda por sujetos armados, fueron acribilladas.
En Colombia se produjo el hallazgo del cuerpo de Yeniber Emilia Sosa González, de 37 años. El cuerpo se encontraba maniatado y envuelto en costales.
«Esta investigación fue realizada mediante un arqueo de Inteligencia de Fuentes Abiertas u OSINT con el objetivo de extraer conclusiones útiles para una investigación. A falta de cifras oficiales, presumimos que las cifras deben ser aún mayores«
Informe Marzo 2026
Monitor de Femicidios de Utopix
En Zulia, el horror se repitió con el femicidio de Brainelis Morales, de un año y ocho meses, cuya autopsia reveló, entre otras lesiones, una fractura craneoencefálica severa provocada por su padrastro.
Perfil de la tragedia: Victimología y perpetradores
Las edades de la mayoría de las víctimas se ubicó en la franja comprendida entre los 16 y los 45 años, en otras palabras, se trataba de personas en plena edad productiva y reproductiva, en su mayoría trabajadoras y sostén de hogar.
Otro dato a destacar es que, entre las armas utilizadas, predominaron las armas blancas, específicamente en enero, seguidas por las armas de fuego, casos de asfixia mecánica o estrangulamiento, así como los golpes, lo que deja en evidencia la brutalidad de los femicidios perpetrados.
En relación con los autores de los crímenes, el informe del colectivo señala que, de los 40 femicidas identificados, la justicia detuvo a 19. El resto se divide entre quienes lograron fugarse, los que se quitaron la vida tras el crimen y los casos en los que no se suministró mayor información sobre el femicida y su paradero.
Muchos de los victimarios eran parejas, exparejas, padrastros y otros familiares de las víctimas, categorizando la mayoría de los crímenes como femicidios íntimos. En enero se registraron ocho femicidios íntimos del total de 14 casos; en febrero fueron tres de nueve casos reportados y en marzo se identificaron cuatro de 11 casos consumados.
Vale destacar que del total de femicidas, 19 se encuentran detenidos.
El país de cicatrices
La violencia femicida no solo termina con la vida de las mujeres, desarticula familias y comunidades enteras, deja heridas que no cicatrizan. Durante el primer trimestre de 2026, al menos 21 niños, niñas y adolescentes quedaron en la orfandad.
Los informes destacan agravantes atroces como casos de crímenes cometidos delante de niños o contra niños, así como hechos que dejan marcas en la colectividad, casos de cuerpos abandonados en vía pública, que fueron torturadas y abusadas sexualmete previo al asesinato.
Ante este escenario, las organizaciones feministas exigen al Estado venezolano acciones contundentes contra la impunidad que ampara a los agresores.
Más allá de las acciones legales existentes, agrupaciones feministas, encabezadas por la propia Aimeé Zambrano, coordinadora del Monitor de Femicidios de Utopix, han sido insistentes en la necesidad de la implementación inmediata de políticas de prevención con enfoque de género, así como de un plan de emergencia feminista que sirva para prevenir esta tragedia que cada 64 horas cobró la vida de una venezolana.

