La pérdida de miles de hogares marcará por siempre a las familias afectadas por la tragedia (Foto cortesía)

Sanar tras la tragedia: La salud mental, una prioridad ante desastres naturales

Tras el doblete sísmico del 24 de junio especialistas exigen priorizar la atención psicológica para evitar daños crónicos en la población

Hay momentos que marcan un antes y un después. El doblete sísmico que golpeó al país, y con brutal fuerza a La Guaira, la tarde del 24 de junio de 2026 pasará a la lista de eventos que transforman a una nación. 

Tras los primeros minutos del temblor, las redes sociales y periodistas daban una visión preliminar de lo ocurrido. Con las horas, los peores temores se convirtieron en certezas: la destrucción y las muertes eran inimaginables. 

Ante este panorama, paralelamente a las labores de rescate, se hace necesario establecer una política para garantizar la recuperación de la salud mental de la población.

La fractura

El impacto de las catástrofes en Venezuela va más allá de los daños a la infraestructura vial o habitacional; los especialistas advierten sobre un golpe severo al tejido psicológico de la población. 

En estos eventos, el organismo activa alarmas biológicas de supervivencia que, ante la persistencia de réplicas y la incertidumbre, impiden que el sistema nervioso recupere su equilibrio natural.

«El duelo por ciudadanos desaparecidos se agudiza ante la opacidad y falta de veracidad en las cifras de los organismos gubernamentales»

Alfonso Amaya
Psicólogo

La psicóloga Yadira Hidalgo señala que la pérdida de estabilidad física sumerge a la psique en una emergencia continua. Por su parte, Gilberto Aldana, presidente de la Sociedad Venezolana de Psicología, advierte que el sistema de salud pública no puede ignorar esta crisis emocional. 

De no recibir atención inmediata, las manifestaciones clínicas escalarán de manera progresiva, con un efecto de «bola de nieve» que agravará la salud mental de los afectados a largo plazo.

El refugio perdido

La población infantojuvenil enfrenta una alta vulnerabilidad ante catástrofes debido a la falta de herramientas cognitivas para asimilar estos hechos. Expertos advierten que su estabilidad depende del entorno familiar; si este núcleo se ve afectado, se requiere atención psicológica inmediata.

Los psicólogos Trino Gascón y Cristhi Gómez señalan que el trauma derivado es multidimensional, abarcando el duelo por pérdidas materiales y humanas. La estrategia exige validar el miedo de los afectados, proscribiendo la represión emocional. 

Para los adolescentes, se recomienda promover la resiliencia activa mediante su incorporación en comisiones de apoyo logístico y recolección de insumos, permitiéndoles recuperar el control de su entorno y reestructurar su proyecto de vida.

Los adultos mayores enfrentan un severo riesgo psicosocial en situaciones de evacuación masiva debido a su fragilidad física y al desarraigo. 

El psicólogo Gilberto Aldana insta al altruismo intervecinal para mitigar los daños emocionales en la vejez, sugiriendo apoyo en la reconexión digital con familiares lejanos. 

Cuidar a rescatistas

El personal de primera respuesta —bomberos, paramédicos, médicos, voluntarios y periodistas— enfrenta un alto riesgo de trauma secundario por exposición continua a escenarios de crisis. 

Especialistas desmitifican su supuesta «inmunidad emocional» e instan a proteger su salud mental ante la fatiga por compasión. Para mitigar daños, exigen activar protocolos obligatorios como el defusing al cierre de cada jornada y el debriefing guiado por profesionales días después del evento. 

Asimismo, exhortan a los funcionarios a validar sus emociones y evitar el uso de sustancias evasivas para anestesiar el dolor.

El impacto en la distancia

El impacto de los desastres en el país trasciende las fronteras, generando ansiedad catastrófica y culpa del sobreviviente. 

La psicóloga Ana María Schroh advierte que en la diáspora venezolana la incertidumbre actúa de forma devastadora, por lo que recomienda un anclaje cognitivo estricto basado en hechos fidedignos para frenar conjeturas.

Asimismo, el psicólogo Alfonso Amaya señala que el duelo por ciudadanos desaparecidos se agudiza ante la opacidad y falta de veracidad en las cifras de los organismos gubernamentales, un factor crítico que profundiza el trauma nacional. 

Fallas en Primeros Auxilios Psicológicos

Especialistas advierten que errores en la atención psicosocial tras el sismo de La Guaira pueden agravar el trauma. 

Los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) buscan estabilizar, no sustituir la terapia. La psicóloga Nilda Salazar tilda de «absurdo» ofrecer PAP por videollamada, pues se requiere presencia física. 

«En la diáspora venezolana la incertidumbre actúa de forma devastadora»


Ana María Schroh
Psicóloga

Asimismo, David Aparicio (Psyciencia) alerta que el debriefing forzado retraumatiza. La OMS ordena que en la fase aguda prime el confort del superviviente sobre la revisión psicológica. 

Estrategias para mitigar daños psicológicos

Los psicólogos coinciden en que el autocuidado mental no debe considerarse un acto pasivo, sino una serie de acciones deliberadas para protegernos del estrés crónico y que  ayudan a procesar el cortisol y la adrenalina. Para ello, proponen un Protocolo de Higiene Mental Familiar y Personal que consiste en:

Restablecimiento de rutinas estructuradas: Fije horarios, incluso dentro de un refugio, para comer, dormir, higienizarse y conversar, eso estabiliza el sistema nervioso al recordar que existen espacios controlados.

Dieta de información y ayuno de redes sociales: La sobreexposición a videos de la tragedia o rumores cronifica la hipervigilancia. Se aconseja informarse una sola vez al día mediante fuentes confiables y bloquear todo material explícito.

Anclaje cognitivo o «grounding»: Ante crisis de pánico, entrene su mente a regresar al presente con estímulos físicos. La regla 5-4-3-2-1 es eficaz: identifica cinco cosas que se puedan ver, cuatro que se pueda tocar, tres que se oigan, dos que huelan y una que se pueda saborear.

Regulación de la ventilación: El pánico induce hiperventilación y angustia. Practique la respiración diafragmática, inhale, retenga y exhale en cuatro tiempos, lo que reduce el estrés de forma orgánica.

Conexión verbal del trauma sin censura: Conversar con otros que experimentaron la misma situación ayuda a diluir la soledad, pero no fuerce la narrativa si hay dolor agudo; la presencia silenciosa también es reparadora.

La pérdida de miles de hogares marcará por siempre a las familias afectadas por la tragedia (Foto cortesía)
La pérdida de miles de hogares marcará por siempre a las familias afectadas por la tragedia (Foto cortesía)

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