Menores de edad en un refugio temporal de La Guaira tras perder sus hogares en el sismo del 24 de junio (Imagen generada por inteligencia artificial)

La Guaira tras el doble sismo: Niños vulnerables y en peligro

Organizaciones dedicadas a la infancia advierten que se deben tomar medidas para no repetir errores cometidos en el pasado

Los terremotos del 24 de junio de 2026 dieron un golpe bajo a Venezuela, un golpe inesperado y devastador. Como todos los venezolanos lo sabemos, y lo hemos experimentado en lo más profundo de nuestros corazones, el estado más afectado fue La Guaira, cuya población vive una emergencia que trasciende lo geológico para convertirse en una crisis humanitaria.

La tragedia dejó al descubierto la fragilidad de un sistema que fue diseñado para proteger a los más pequeños, pero que hoy en día opera bajo lo que expertos denominan un «cierre técnico», sin capacidad para atender a una población infantil estimada en 680.000 niños y niñas que representan poco más del 21% de los casi dos millones de habitantes de la entidad. 

Vulnerabilidad estructural extrema

Para comprender la gravedad del impacto, es imperativo analizar la realidad previa al desastre. La crisis que ha venido arrastrando nuestro país a lo largo de los últimos años ha golpeado duramente a la niñez.

Según informes de Provea y Encovi, la infancia venezolana ya enfrentaba una crisis profunda con un elevadísimo porcentaje de niños que vivía en pobreza estructural.

«En La Guaira el Consejo de Protección local operó con un retraso de 72 horas cruciales, debido a la desaparición y muerte de sus miembros»

Carla Serrano
Socióloga y miembro de la Rednna

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2025 registra que 1,2 millones de niños y adolescentes están excluidos del sistema educativo, cifra que se eleva a 5,8 millones si se considera a los que están en riesgo de abandonar la escuela.

El informe del año 2025 de Provea documenta que en comunidades vulnerables el 30% de los niños presenta retraso en el crecimiento por desnutrición, mientras que el Programa de Alimentación Escolar (PAE) falla en cubrir al 60% de sus beneficiarios.

Un sistema colapsado

“La respuesta del Estado ante el sismo del miércoles (24 de julio) refleja la ‘improvisación’ y el colapso del sistema de protección de menores”, advierten Cecodap y la red de Derechos Humanos de Niños, Niñas y Adolescentes (Redhnna). 

Fernando Pereira señala experimentar flashbacks al compararlo con el deslave de 1999. En La Guaira el Consejo de Protección local operó con un retraso de 72 horas cruciales, debido a la desaparición y muerte de sus miembros, lo que dejó un vacío técnico en el registro de niños, niñas y adolescentes afectados. 

El sistema ya venía «golpeado por la crisis», cuando recibió un impacto mortal por los terremotos.

Paralelismos con 1999: Lecciones no aprendidas

La sombra de los niños que nunca aparecieron tras el deslave de 1999 marca la urgencia ante la crisis actual. Las organizaciones identifican patrones recurrentes como la desorganización en traslados, reportándose casos de niños rescatados de escombros o llevados a hospitales cuya trazabilidad familiar se perdió temporalmente, dificultando la reunificación familiar.

Menores de edad en un refugio temporal de La Guaira tras perder sus hogares en el sismo del 24 de junio (Foto cortesía)
Menores de edad en un refugio temporal de La Guaira tras perder sus hogares en el sismo del 24 de junio (Foto cortesía)

La militarización de la ayuda limita la atención especializada a los menores; los expertos critican que personal militar sin formación en protección y atención infantil decide la logística de la ayuda, ignorando el enfoque en los derechos de los más vulnerables.

Otro de los peligros que acechan es el inminente riesgo de que redes de trata se centren en la captación de niños y adolescentes víctimas de la tragedia. Carla Serrano recuerda que Venezuela, tras años de crisis humanitaria, pasó de ser un país de destino de víctimas, a uno de origen, un tema que no debe perderse de vista.

Desinformación post-sismo

La desinformación tras el sismo de 2026 en Venezuela incrementa el riesgo para los menores. Frente a una vocería oficial que ha sido «deficiente, imprecisa o tardía», surgen «espontáneos» e influencers que difunden datos sin verificar, falsas informaciones y bulos,  mediante redes sociales y cadenas de mensajería, alertó la experta en Derechos  Humanos Carla Serrano.

Entre los casos falsos resalta los rumores que desestabilizan y dificultan la labor de la comisión de consejeros y rescatistas del sistema de protección, y presentó como ejemplo  la falsa información sobre la presencia masiva de niños solos en el Parque del Oeste, algo que fue desmentido por Cecodap, que ante la información se trasladó al lugar y verificó los hechos.

«La gestión de riesgo debe ser parte obligatoria del plan de estudios del Ministerio de Educación, y no limitarse a charlas esporádicas»

Fernando Pereira
Fundador de Cecodap

Otro riesgo es el reporte de “falsos positivos”, padres o representantes que fueron acusados falsamente de haberse robado a niños, cuando en realidad los habían localizado y puesto a resguardo.

En este sentido la experta recomienda evitar los sensacionalismos y las fuentes no verificadas, “es mejor ver información de periodistas y medios reconocidos, que de personas que solo están buscando clicks”, aunque no descartó la importancia de la denuncia como herramienta para prevenir el abuso con niños, niñas y adolescentes.

La reconstrucción debe ser de vidas

Ante la realidad sísmica y meteorológica del país, los expertos proponen la necesidad de que se instituya la Cultura de Prevención. Fernando Pereira sostiene que la gestión de riesgos debe ser parte obligatoria del plan de estudios del Ministerio de Educación, y no limitarse a charlas esporádicas.

Por su parte Carla Serrano insiste en que el Estado debe “abandonar el modelo centralista y trabajar con las familias y la sociedad civil en torno a la protección de los niños, como establece la Lopnna, por ser un tema que no acepta politización”.

Protocolos de Identidad: Es urgente que ningún niño sea entregado sin verificar la identidad del receptor, por lo que Cecodap recomienda el uso de fichas de identificación que los niños porten en su ropa y la activación de registros de contingencia inmediatos en cada refugio y hospital

La reconstrucción no puede limitarse a la infraestructura: Como afirma el abogado Kelvin Zambrano, «la mayor reconstrucción será la de las vidas de esos miles de niños que hoy escuchan voces de rescatistas en lugar de las de sus padres”.

Menores de edad en un refugio temporal de La Guaira tras perder sus hogares en el sismo del 24 de junio (Imagen generada por inteligencia artificial)
Menores de edad en un refugio temporal de La Guaira tras perder sus hogares en el sismo del 24 de junio (Imagen generada por inteligencia artificial)

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