Un hombre muerto el año 2025 y su hijo podrían ser dos asesinos en serie que operaron a lo largo de los años
Un vehículo sospechoso y una simple inspección rutinaria el pasado mes de junio de 2026 terminaron abriendo la puerta a una de las investigaciones criminales más oscuras de los últimos años en Philadelphia, Pennsylvania, Estados Unidos.
Lo que comenzó como una intervención menor por parte de un guardaparques federal terminó poniendo al descubierto a Eugene Horsch, de 44 años, imputado inicialmente por delitos de armas, drogas y posesión de credenciales falsas de la Agencia Antigrogas de Estados Unidos, la DEA.
Sin embargo, la verdadera alarma no la encendió el arsenal ni los estupefacientes en posesión del arrestado, sino la identidad de la mujer que lo acompañaba. Llevaba consigo una identificación a nombre de Blair Tonzelli, una mujer cuya desaparición figuraba en los archivos policiales como una persona desaparecida. Ese hallazgo convirtió una detención común en la clave para poner bajo la lupa la vivienda de Horsch en el barrio de Olney.
El registro de la propiedad reveló un arsenal de material digital espeluznante. Según fuentes cercanas a la investigación, los agentes hallaron archivos de video e imágenes que documentan el paso de varias mujeres por la residencia. Algunos registros gráficos muestran a dos de ellas con vida en la casa y, posteriormente, presuntamente muertas.
La policía encontró además un metraje que podría registrar el asesinato directo de una de las víctimas, mientras los peritos trabajan a contrarreloj para determinar la autenticidad y el contexto de cada archivo.
La inspección científica no se detuvo en las pantallas. Los peritos forenses emplearon luminol en el interior del inmueble y detectaron rastros de ADN humano en varias habitaciones. En el patio trasero, excavaciones minuciosas sacaron a la luz restos óseos que actualmente son analizados para determinar si corresponden a alguna de las víctimas.
Hasta el momento, la pesquisa abarca a siete mujeres desaparecidas con algún tipo de vínculo con la vivienda. Las autoridades presumen muertas a cinco de ellas, mientras investigan el paradero de otras dos frecuentes visitantes del lugar de quienes no se tiene rastro desde hace años.
El expediente salpica también a Raymond Horsch, padre de Eugene, fallecido en 2025 y a quien se investiga por su posible implicación en los hechos. A la fecha, Eugene Horsch permanece bajo custodia federal por los cargos iniciales de armas y falsificación, pero aún no ha sido imputado formalmente por los homicidios ni por las desapariciones.
La investigación continúa abierta mientras la justicia intenta reconstruir la totalidad del rompecabezas en la vivienda de Olney y que podría dejar al descubierto la historia de un asesino en serie que habría actuado a lo largo de los años bajo los ojos de las autoridades y vecinos.
El caso se ha viralizado por la cantidad de material de videos y fotografías que fueron incautados, y que podrían arrojar datos sobre decenas de mujeres que desaparecieron misteriosamente en el área de Philadelphia.

