Mujeres, adolescentes y niños son la principales víctimas de la trata de personas (Foto cortesía)

La trata de personas, una trampa de ilusión y explotación (II)

Golpizas, violaciones grupales y amenazas de muerte son los mecanismos atroces que quiebran la voluntad de las víctimas

La trata de personas no siempre comienza con un secuestro ni exige cruzar una frontera. Puede empezar con una oferta de empleo o de formación, la promesa de un nuevo e idealizado amor, un cambio de vida o un mensaje en internet.

La captación por lo general ocurre en el mismo país donde después será explotada la víctima. Lo que define el delito no es el traslado por sí solo, sino el propósito de su captación, que no es otro que la explotación, sea sexual o laboral; utilizando como herramientas la fuerza, el fraude, el engaño, la coacción y el abuso de una persona en situación de vulnerabilidad.

Uno de los datos alarmantes es que los tratantes encontraron un mecanismo muy eficiente para atraer a víctimas cada vez más jóvenes: Las redes sociales y el algoritmo que favorece el modelo aspiracionista de divulgación, lo que hace que cada vez más jóvenes caigan en las redes.

La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) presenta la trata como un fenómeno global que abarca explotación sexual, trabajo forzoso, servidumbre y otras modalidades. En su Informe Global 2024 reunió información de 156 países y examinó patrones a partir de casos detectados entre 2019 y 2023. La cobertura es extensa, lo preocupante es que las cifras reflejan únicamente los casos identificados por las autoridades, como en el iceberg, la parte más grande permanece oculta.

Promesas rotas, confianza destruída y explotación

Las redes criminales diversifican sus métodos de captación. Bajo ofertas laborales engañosas ocultan jornadas extenuantes, retención de documentos y deudas impagables. La Unodc y el Departamento de Estado de Estados Unidos alertan sobre las tácticas digitales de “caza” (objetivos específicos) y “pesca” (ofertas masivas) para capturar perfiles vulnerables.

«Los niños sufren violencia física o extrema casi el doble que los adultos, lo que deja en evidencia la vulnerabilidad de los más débiles»

Expedientes judiciales procesados por la Unodc

Factores como la pobreza, conflictos o falta de redes de apoyo facilitan el abuso, pero no culpabilizan a la víctima. En el entorno digital, el contacto escala desde charlas informales hacia el control mediante presión y dependencia económica.

Un operativo en España de la Policía Nacional y la Guardia de Fronteras de Polonia, respaldado por Europol, expuso esta dinámica: una red captaba personas a través de una app de mensajería para someterlas a explotación sexual y laboral. La acción dejó 17 arrestados y 13 víctimas rescatadas, demostrando cómo herramientas cotidianas sostienen la captación transnacional.

De la promesa al control

La explotación se sostiene mediante mecanismos que restringen la capacidad de decidir y doblegan a las víctimas: Se inician con engaños, pero luego siguen violaciones grupales y palizas que rompen la voluntad de la víctima, Las amenazas de muerte seguirán, sumadas al fraude, coacción, abuso de poder, deudas impuestas y retención de documentos, todo termina presentando un camino cerrado para la fuga.

En un análisis de casos judiciales, la Unodc reveló que las mujeres víctimas sufrían violencia física o extrema tres veces más que los hombres, y los niños casi el doble que los adultos, lo que deja en evidencia la vulnerabilidad de los más débiles. Además, se constató que en 41% de los casos examinados las víctimas lograron liberarse por sus propios medios antes de una intervención externa, lo que también permite dejar en evidencia que la rotura de las cadenas puede partir de la víctima.

Cifras y límites

El Informe Global 2024 de Unodc señaló que el número de víctimas detectadas en 2022 fue un 25% mayor que en 2019, atribuible a la reactivación de las inspecciones tras la pandemia, con alertas sobre el aumento de la trata de menores y el trabajo forzoso. Esta cifra refleja la capacidad de registro estatal.

El informe se basó en datos de 156 países y más de 200.000 víctimas detectadas entre 2020 y 2023. Debe distinguirse la comparación puntual (2022 frente a 2019) del conjunto estadístico plurianual. Las víctimas “detectadas” son solo aquellas contabilizadas por fuentes oficiales.

Operativos: rescates, detenciones e investigaciones

Las redadas internacionales ilustran la respuesta policial. En 2024, la operación Liberterra II de Interpol, realizada en 116 países con apoyo de la Unodc, reportó el rescate de 3.222 posibles víctimas de trata y la identificación de 17.800 migrantes en situación irregular, aclarando que esta última cifra no implica automáticamente condición de víctima de trata.

En 2025, la operación Global Chain, apoyada por Europol, protegió a 1.194 posibles víctimas y dejó 158 detenidos y 182 nuevas investigaciones.

«El objetivo no es solamente desarticular redes, sino evitar que las personas sean tratadas como infractoras por actos cometidos bajo coacción»

Recomendaciones marco de protección a víctimas
Informe Global 2024 de la Unodc

En su edición de 2026, desarrollada en 59 países del 8 al 12 de junio, se identificaron 2.070 víctimas, se arrestó a 1.024 sospechosos y se abrieron 465 investigaciones por explotación sexual, laboral, delictiva y mendicidad.

Las fuerzas nacionales ejecutan los registros y detenciones. Interpol facilita la cooperación internacional; Europol apoya la coordinación operativa y la Unodc aporta asistencia técnica y legal.

Los datos de arrestos e investigaciones representan fases policiales, no equivalen a condenas judiciales definitivas.

Lo que no dicen las cifras

La calificación de “posible víctima” implica que se requiere una evaluación formal y protección integral. Asimismo, las detenciones no garantizan condenas y los rescates abarcados no miden la cifra negra que permanece oculta.

La respuesta efectiva exige detección temprana, protección, investigaciones financieras y cooperación transfronteriza. La Unodc recalca la necesidad de evitar la criminalización de las víctimas por actos cometidos bajo coacción, garantizando su acceso a la justicia. Las cifras disponibles solo documentan la parte del fenómeno que ha logrado salir a la luz.

En la operación Global Chain 2026 se realizaron allanamientos en 59 países de cuatro continentes y se rescató a más de 2.000 víctimas de trata
En la operación Global Chain 2026 se realizaron allanamientos en 59 países de cuatro continentes y se rescató a más de 2.000 víctimas de trata (Foto cortesía)

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