El fiscal general Tarek William Saab indicó que Elines Oliveros presentaba un cuadro depresivo
Como un suicidio calificó el Ministerio Público venezolano la muerte de la teniente del Ejército Elines María Olivero Turmero, ocurrida el domingo 1 de octubre en Tumeremo, estado Bolívar.
El fiscal general de la República, Tarek William Saab, publicó en Twitter X que el Ministerio Público, «a través de la Unidad Especializada en materia de Derechos Humanos y la Fiscalía Quinta del Segundo Circuito del estado Bolívar practicaron más de 29 diligencias a los fines de corroborar la causa de la muerte» de la uniformada.
El Ministerio Público concluyó que la causa de la muerte de la teniente de 22 años de edad fue un «lamentable suicidio a través de asfixia mecánica (ahorcamiento), sin hallazgos de agresión o violencia».
Saab agregó que el análisis del celular de la teniente «arrojó mensajes donde anunciaba a su entorno que atentaría contra su vida. Del mismo modo, fueron ratificadas entrevistas… a múltiples testigos presenciales y referenciales lo cual arrojó que… presentaba cuadros depresivos por razones sentimentales».
La teniente del Ejército Elines María Olivero Turmero fue hallada muerta en un baño de la sede de un batallón de la Fuerza armada Nacional Bolivariana en Tumeremo.
Sin embargo, la familia de la teniente descartaba la semana pasada que la joven se hubiese quitado la vida.
La teniente Olivero fue encontrada muerta por sus compañeros del 512 batallón de Infantería Tomás de Heres la mañana del domingo 1 de octubre. El cadáver fue encontrado colgado de una sábana atada a una tubería de un baño en la sede del batallón. El cadáver tenía una sábana alrededor del cuello.
“El cuerpo de mi hija tenía hematomas en ambas piernas, muñecas y brazos. Presentó rasguños en el rostro, un golpe en la frente y además tenía sangre y tierra en las uñas, mientras que en una de las manos, les faltaban dos (uñas), como si se las levantaron desde la cutícula. En el cuello tiene dos marcas, una horizontal y otra vertical”, dijo Angel Olivero, padre de la teniente, a Crímenes sin castigo.
“Nunca manifestó si tenía algún problema en el destacamento. Ella amaba su carrera. Hasta el momento, no hay ni siquiera una nota de condolencias para la familia, pero algunos de sus amigos más cercanos nos dijeron: investiguen, no permitan que esto quede así”, apuntó el padre de la teniente, que inició su formación en la Academia Militar en Caracas, y llamaba por teléfono a sus padres todos los días a las 4:00 am.

