Diego Alexander Ruiz Restrepo, conocido  como el “Psicópata de Meiggs” (Imagen cortesía, mejorada por IA)

Sombras del Mal:  El asesino que sembró el terror en la pandemia en Chile

Durante un año un criminal atacó a personas que vivían en condición de calle en Santiago

En el año 2020, durante el confinamiento por la pandemia de Covid-19, Chile vivió una oleada de terror cuando un violento asesino en serie se dedicó a apuñalar a quienes vivían en situación de calle.

Es la historia de Diego Alexander Ruiz Restrepo, conocido bajo el alias del “Psicópata de Meiggs”, o el «Asesino de Estación Central», un hombre nacido en Cali, y quien emigró a Santiago siguiendo los pasos de sus familiares.

Ruiz Restrepo nació el 14 de marzo de 1990 en Cali, creció en el seno de una familia evangélica. Antes de su traslado a Chile, no tenía antecedentes penales de relevancia que anunciaran la magnitud de los crímenes que cometería más tarde. 

Aunque era un individuo que se calificaría como “normal”, era una persona impulsiva y violenta. Esa agresividad la experimentó su familia, madre, abuelos y hermana vivieron sus ataques, al extremo que su hermana pidió una orden de alejamiento por haber abusado sexualmente de ella y amenazado de muerte a su cuñado.

El año 2020, bajo el contexto de las restricciones impuestas por la pandemia, Ruiz Restrepo inició una seguidilla de asesinatos en los alrededores del barrio Meiggs y la Estación Central de Santiago. Sus víctimas en su mayoría eran personas en situación de calle, lo que los hacía blancos vulnerables. 

Su modus operandi era atroz: Se acercaba a sus víctimas con sigilo durante la madrugada y las apuñalaba mientras dormían. El horror alcanzó su punto álgido cuando se reveló que no mostraba remordimiento alguno por sus crímenes: Afirmó que algunas de sus víctimas «le decían Jesús» antes de morir. 

Las autoridades le atribuyeron ocho ataques mortales y dos homicidios frustrados. Sin embargo, la policía cree que podría estar vinculado con otros 20 crímenes no resueltos de indigentes.

Las autoridades policiales chilenas desplegaron una investigación exhaustiva para dar con el paradero de quien fue bautizado como el Psicópata de Meiggs. La clave para su captura fueron las cámaras de seguridad de la zona que permitieron identificarlo y vincularlo con los ataques. En noviembre de 2020 fue detenido. 

Tras su captura, el proceso judicial fue extenso y complejo. Las autoridades realizaron peritajes psicológicos y psiquiátricos para determinar si era imputable, y a pesar de la brutalidad de sus actos, concluyeron que comprendía sus acciones y que era penalmente responsable.

Diego Alexánder Ruiz Restrepo fue condenado a la pena de presidio perpetuo calificado, la sanción más severa del ordenamiento jurídico chileno. Deberá cumplir un mínimo de 40 años de privación de libertad efectiva antes de que se pueda siquiera considerar algún beneficio penitenciario, pero debido a la gravedad de sus crímenes, es improbable que obtenga la libertad. 

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