Frases trilladas de consuelo pueden profundizar la desesperanza y la parálisis emocional (Imagen generada por IA)

Nuevos retos en La Guaira: La reconstrucción emocional tras el sismo

Expertos advierten sobre la importancia de la atención de las heridas emocionales que dejó el doble terremoto para prevenir conductas autolesivas

A un mes del doble terremoto que sacudió a La Guaira el pasado 24 de junio, las cicatrices se hacen más evidentes, los sismos no solo fracturaron y derribaron cientos de estructuras físicas, activaron una grieta profunda e invisible en la psique colectiva. 

Mientras las labores de rescate intentan extraer a las últimas víctimas, despejar escombros y devolver el orden al caos dejado por un evento de magnitud catastrófica, la emergencia en salud mental apenas comienza. 

Con más de un millón de personas afectadas por cuadros de severa ansiedad, duelo y desesperanza, los especialistas advierten sobre la urgencia de atender las heridas emocionales para prevenir traumas mayores y conductas autolesivas.

Cuando la catástrofe reactiva viejas heridas

El impacto psicológico de un desastre natural no ocurrió en el vacío. La población venezolana ya arrastraba un desgaste emocional severo motivado por la crisis socioeconómica, la migración masiva y el recuerdo imborrable de tragedias pasadas como la de Vargas de 1999.

«Un evento tan estresante como el terremoto puede desencadenar conductas autolesivas en personas con vulnerabilidades no atendidas»

Gisela Galeno
Psicóloga clínica

La psicóloga clínica Franca Trezza, especialista en duelo, advierte que esta acumulación de vivencias adversas ha quebrantado las capacidades naturales de afrontamiento de la ciudadanía:

«La mente del venezolano ya se encontraba afectada por traumas previos acumulados. Ante una nueva emergencia, todos los traumas y duelos del pasado se reactivan y se reavivan. La población se encuentra emocionalmente ‘quemada’, lo que exige un acompañamiento profundamente compasivo».

Agrega la importancia de saber comunicarse con los afectados, frases como «los bienes materiales se recuperan» carecen de sentido real en el contexto actual, lo que intensifica su desesperanza y parálisis emocional tras perder la seguridad del hogar.

Suicidio y desesperanza

En este escenario de devastación, la desesperanza se ha convertido en el principal catalizador del riesgo autolesivo. No obstante, los expertos matizan la relación directa entre el duelo reciente y la conducta suicida.

La psicóloga clínica Gisela Galeno aclara la diferencia fundamental entre ambas dimensiones afectivas: «El suicidio normalmente es una consecuencia de un trauma o de una pérdida importante que lleva al duelo, pero no todas las personas que están atravesando un duelo van a pensar en el suicidio como una solución. La probabilidad aumenta significativamente cuando existe una historia de ‘traumas complejos’ acumulados. Un evento tan estresante como el terremoto puede terminar por desencadenar una conducta suicida en personas con vulnerabilidades no atendidas en el pasado».

La evidencia científica contenida en revisiones sistemáticas sobre catástrofes naturales establece que entre el 30% y el 60% de la población afectada por terremotos desarrolla síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) con el paso de los meses. 

Las investigaciones demuestran que el tiempo promedio transcurrido entre la catástrofe y el acceso a tratamiento suele ser de 12 meses, lapso en el que la ansiedad y la depresión se cronifican y generalizan.

Los análisis clínicos confirman que la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), combinada con la terapia de exposición y la técnica de Desensibilización mediante Movimientos Oculares (EMDR), representan los abordajes de primera elección para reducir la sintomatología traumática y desactivar la ideación suicida.

Precariedad de la atención psicológica pública en Venezuela

Frente a la tragedia registrada en La Guaira, la red sanitaria pública evidencia una severa precariedad. Especialistas como la psicóloga Gisela Galeno denuncian la ausencia de políticas estatales continuas en materia de atención psicológica desde 1999.

«La mente del venezolano ya se encontraba afectada por traumas previos acumulados. Ante una nueva emergencia, todos los traumas y duelos del pasado se reactivan y se reavivan. La población se encuentra emocionalmente ‘quemada’, lo que exige un acompañamiento profundamente compasivo»


Franca Trezza
Psicóloga clínica especialista en duelo

En la Gran Caracas, solo el Hospital Vargas mantiene un servicio activo de psicología. En el resto del país predomina una atención psiquiátrica debilitada por el éxodo de profesionales, el desabastecimiento de insumos y el cierre de cupos. 

Ante este vacío, las ONG y la FPV asumen la contingencia. Expertos urgen la adopción del programa mhGAP de la OMS para capacitar al personal de atención primaria y evitar que el impacto psicológico del evento sísmico se vuelva crónico.

Guía de alerta y de atención

Es necesario estar alerta ante la aparición de señales que pueden indicar que nos encontramos ante personas que están presentando conductas suicidas o depresión severa.

Señales como emitir expresiones de desesperanza, si constantemente dice sentirse inutil o tener deseos de morir, debemos activar nuestras alarmas, así como si se aísla de manera extrema y se desconecta de sus redes de apoyo familiar o comunitario. 

El abandono personal es otro indicador, si se niega a alimentarse, dormir o mantener la higiene básica. Si hace despedidas inusuales, o si entrega sus pertenencias valiosas

Estas son conductas que nos llaman a activar técnicas de Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) y el Anclaje, como la Escucha Activa: Validar su dolor sin juzgarlo ni forzarlo a «ser fuerte», se le debe dar seguridad, estabilidad, evitando dar falsas promesas.

Entre las Técnicas de Anclaje encontramos la Respiración Cuadrada: Aspirar contando hasta cuatro, mantener la respiración contando hasta cuatro, botar el aire por la boca igualmente y esperar, y repetir este proceso cuatro veces, esto tranquilizará el sistema nervioso.

También están el «Abrazo de Mariposa»: cruzar las manos en el pecho en forma de mariposa y mover los dedos; beber agua en pequeños sorbos y repetir la frase: «en este momento estás a salvo» ayudarán a tomar control de la situación.

Además es necesaria la Activación Comunitaria: Asignar micro-tareas útiles en la comunidad puede devolver el sentido de propósito y contrarrestar la parálisis emocional.

Tras la acción de primeros auxilios se hace necesario que la persona sea atendida por especialistas que le ayuden a cruzar el proceso que enfrenta.

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