Keith Hunter Jesperson, “The Happy Face Killer” (Imagen generada por IA)

Sombras del mal: El “Asesino de la Carita Feliz”

Mujeres vulnerables, prostitutas, alcohólicas, personas sin hogar o viajeras en autostop fueron sus víctimas favoritas

Durante cinco años un hombre desconocido se dedicó a asesinar a mujeres en situación vulnerable, trabajadoras sexuales o mujeres que viajaban haciendo autostop por Estados Unidos. Mantuvo a la policía desconcertada.

El asesino sería Keith Hunter Jesperson, nacido el 6 de abril de 1955 en Chilliwack, Columbia Británica, Canadá. Fue el segundo de cinco hermanos, hijo de Leslie “Les” Samuels y Gladys Jesperson. Vivió, como muchos de estos casos, en un hogar disfuncional. 

Durante su infancia mostró conductas perturbadoras: mataba animales pequeños, como gatos y marmotas, y atacaba a otros niños. En la adolescencia fue descrito como un joven corpulento, solitario y con dificultades para relacionarse. 

Aunque destacó en deportes, especialmente en baloncesto, tuvo conflictos con compañeros y autoridades que lo marcaron. Tras graduarse, terminó convirtiéndose en camionero de larga distancia, ocupación que le facilitó desplazarse por varios estados.

En enero de 1990. Jesperson violó y estranguló a Taunja Bennett en Portland, Oregon, y pocos meses más tarde, en abril, fue detenido luego de que intentara estrangular a una joven madre quien estaba con su bebé. No pudo asesinarla porque el bebé estaba con ellos, y cuando la llevó de regreso, fue denunciado y detenido. Fue liberado debido a que la policía no le creyó a la denunciante porque era una prostituta.

Luego se enteró de que una pareja fue acusada por el asesinato de enero, por lo que comenzó a dejar confesiones anónimas en baños de estaciones de servicio y áreas de descanso reivindicando los crímenes. Las firmaba con una carita sonriente, símbolo que posteriormente originó el apodo de “Happy Face Killer”, el “Asesino de la Carita Feliz”. 

Entre 1990 y 1995 asesinó al menos a ocho mujeres durante sus viajes por Estados Unidos, aunque algunos analistas creen que sus víctimas podrían ser hasta 160 personas. Sus blancos eran mujeres vulnerables, trabajadoras sexuales, sin vivienda estable, alcohólicas o personas que aceptaban viajar con él. Utilizaba principalmente la estrangulación y abandonaba los cuerpos en lugares apartados. 

En 1995 la presión hacía mella en las autoridades, y entonces Jesperson cometió un error: Asesinó a su novia, Julie Ann Winningham. La investigación condujo a Jesperson, y durante los interrogatorios terminó confesando varios homicidios. 

En marzo del 95 Jesperson fue detenido, tras lo cual colaboró con los investigadores para ubicar restos y esclarecer otros casos.

Durante el proceso judicial admitió ocho asesinatos cometidos entre 1990 y 1995. 

En Oregon recibió una condena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el asesinato de Winningham. 

Actualmente Jesperson permanece encarcelado en la Penitenciaría Estatal de Oregon en Salem, cumpliendo varias condenas de cadena perpetua. 

En 2024, investigadores aún intentaban identificar mediante avances de ADN a una víctima no identificada relacionada con él. 

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